Héroe entre “santos” en el corazón de Oriente Medio

El padre Carlos Jaar relata en primera persona su trabajo con las personas que han hallado refugio en su parroquia de Ammán.

Diario Jaén, 9 Junio 2017 | RAFAEL ABOLAFIA

 

Conferencia del padre Carlos Jaar

CONFERENCIA. El padre Carlos Jaar, junto a Antonio Martín Mesa, director de la Económica, y el sacerdote Julio Millán, de Mensajeros de la Paz.

Esta historia arranca en el verano de 2014, cuando los bárbaros del Estados Islámico se hacen con el control de una extensa franja de tierra de Iraq. Los terroristas dieron, entonces, tres alternativas a la población, mayoritariamente cristiana: La primera era convertirse al Islam; la segunda pasaba por pagar un alto impuesto por seguir profesando la fe en Cristo. Y la tercera era morir. En agosto de ese año, unos 250.000 cristianos iraquíes tuvieron que huir de su país, muchos de ellos rumbo a Jordania. “No pudieron llevarse nada, ni tan siquiera medicinas, juguetes para los niños o un simple biberón. Lo perdieron todo solo porque quería seguir siendo cristianos”, relató ayer el padre Carlos Jaar.

Su iglesia da cobijo, comida y escuela a unas 1.600 familias de refugiados

Este sacerdote palestino, nacido en Belén, es el párroco de “Santa María”, la iglesia de la capital jordana que se ha convertido en un hogar para miles de estos refugiados. Gracias a Mensajeros de la Paz, este “héroe”, como lo califica la cadena CNN, proporciona alimento a más de 1.600 familias y educación a casi 400 niños.

“Tengo que decir que soy un privilegiado, porque soy yo el que vivo entre santos”, dijo ayer el padre Carlos Jaar en una conferencia ofrecida en la Económica y en la que explicó cómo es su experiencia vital con los refugiados. “Estar con ellos me ha cambiado la vida. Es algo maravilloso”, añadió.

“Él les regala la esperanza”, destacó Julio Millán, presidente de Edad Dorada Mensajeros de la Paz Andalucía y que fue el encargado de presentarlo.

El sacerdote relató que, hace una década, era el párroco de la Catedral de Ammán, ubicada en un barrio rico y moderno de la capital: “Lo tenía todo allí. Pero Dios quiso cambiar mi destino y decidió que debía ayudar a los que más necesitan de su cariño”, explicó. Así que, mucho antes de la llegada de los cristianos iraquíes, fue trasladado a su actual destino, la Parroquia de Santa María: “La primera vez que llegué había doce personas mayores en el templo. Llegué a tener un conflicto personal y también de fe. En agosto de 2014, cuando empezaron a llegar mis hermanos de Irak, fue como una segunda llamada del Señor. Me cambió la vida”, explicó. Lo que hizo el padre Carlos fue abrir las puertas de su templo de par en par para los refugiados. Primero, a los cristianos iraquíes. Después, a los musulmanes sirios: “¿Qué me importa a mí de dónde vengan? Solo sé que necesitaban de mi ayuda”, aseguró a un auditorio que lo escuchaba con mucha atención.

Lo dramático es que la ley jordana impide a los cristianos trabajar e, incluso, escolarizar a sus hijos. “Solo pueden vivir de la caridad. Es algo dramático”, remarcó, al tiempo que agradeció el esfuerzo de Mensajeros de la Paz, la institución que lo apoya económicamente y del que el padre Carlos Jaar es presidente en Jordania.

Gracias a este respaldo, tiene en pie un proyecto precioso: aporta un techo seguro a unas 1.600 familias iraquíes, a las que da también alimento cada día. Sin embargo, lo que más preocupaba a este “paisano de Jesús” era el derecho de los niños a recibir una educación: “Los más pequeños son nuestro futuro”, expuso. Y, por ello, puso en marcha dos escuelas: Una para los cristianos iraquíes y otra para los musulmanes sirios: “La filosofía del padre Carlos es la de haz el bien y no mires a quien”, señaló Julio Millán. “Como yo lo veo, la educación es la única solución para este problema. Educar a la gente y a los niños para que aprendan a respetarse los unos a los otros”, concluyó el sacerdote palestino con un tono cargado de esperanza.

Es el relato de un “héroe” que vive entre “santos” en el corazón de Oriente Medio.

Diario Jaén, 9 junio 2017