Obra del Espíritu Santo

DOMINGO CUARTO DE ADVIENTO (A)

MATEO 1,18-24

Los relatos de la infancia de Jesús no son crónicas de sucesos, ni historias, son más bien narración teológica, resultado de las vivencias de fe de los seguidores de Jesús, y la necesidad de recomponer toda su vida y también su infancia. El interés por Jesús empezó con su vida pública y sobre todo a raíz de su muerte-Resurrección.

Los cristianos del comienzo vieron la necesidad de hablar de su infancia y hacer creíble lo que ellos habían descubierto en Jesús. Ya habían constatado que la vida de Jesús sobrepasaba lo que se puede esperar de un ser humano. Dios estaba por medio y lo divino de Jesús se percibía por los sentidos. El evangelista nos narra el origen de Jesucristo.

MARÍA ESTABA DESPOSADA CON JOSÉ. Periodo que llamaban de desposorio o compromiso y que duraba entre seis meses y un año. La novia seguía viviendo en casa de sus padres. Esa promesa de desposorio implicaba completa fidelidad al novio. En la boda se celebraba lo que era la acogida de la esposa en la casa familiar del novio.

ANTES DE VIVIR JUNTOS… Pero salta la sorpresa: Mateo quiere dejar claro que todo lo que es y significa Jesús es obra del Espíritu. Por tanto el origen divino de Jesús. Pero el hecho en si haría sentirse muy mal a José. Pero por ser un hombre bueno y justo, decide abandonarla sin hacerle daño. Hasta ahora José no entiende nada sobre los planes De Dios, los irá descubriendo y Dios se los irá haciendo ver.

JOSÉ SU ESPOSO QUE ERA BUENO. José es el centro del relato. El es un israelita auténtico, temeroso de Dios y cumplidor. El encargo de recibir a María indica que como hombre bueno debe aceptar la novedad que Dios ha querido. Al fin y al cabo es poner nuestra fuerza y nuestra voluntad al servicio del plan De Dios, lo demás El sabe como lo hace.

EL ÁNGEL DEL SEÑOR. Es Dios mismo el que hace la invitación a que José acepte. El sueño es la manera de dirigirse Dios a los hombres en el A.T. “No dudes José porque la criatura que hay en su seno es obra del Espíritu”. En los planes De Dios hay siempre algo importante que es el diálogo. Y en ese diálogo con el ángel se muestra como Dios va incorporando a su proyecto a sus mismas criaturas y como las personas van entendiendo los planes de Dios. Hacer silencio en el corazón y estar abiertos a Dios será imprescindible para descubrir lo que Dios quiere. Otros le llaman conciencia.

LE PONDRÁS PON NOMBRE JESÚS. Poner el nombre a una persona es resumir lo que será el ser mismo de una persona y de lo que va a ser en el futuro. En cada nombre se proyecta algo. En la actualidad los nombres se ponen con otras motivaciones y por eso se vacían de sentido y de contenido. En el relato de Lucas el nombre se lo revela a María el ángel y ella será quien se lo ponga.

De todas maneras la Navidad esta tan desfigurada que es casi imposible saber comprender el misterio que encierra. No se trata de comprender grandes explicaciones sino en vivir alguna experiencia interior ante Dios. Para ello es necesario estar abiertos y prepararse por dentro. Lo importante es descubrir los objetivos de Dios que no fueron otros que “humanizarse”, que no es poco.

Dios se ha hecho hombre. Dios está en nosotros. Dios está en cada uno de nosotros sosteniendo nuestra fragilidad y haciéndonos vivir. Dios está en nuestro mismo ser.