Otros tienen que continuar la labor
Domingo 11 del T.O.
Mateo 9, 36-10,8
Jesús tiene conciencia de que él solo no es suficiente en la tarea de extender el mensaje del Reino. Necesita gente que se implique con él. Después que curó a mucha gente la gente le seguía, pero Jesús se percató que la gente estaba sin orientación y perdida a su suerte.
“Vio Jesús a mucha gente y se conmovió por ellos, porque estaban como ovejas sin pastor”. Esa compasión lo impulsó a buscar solución, porque además se dio cuenta “que estaban extenuados y abandonados”. Es decir sin saber a donde acudir, abandonados a su suerte. A continuación deja de hablar con la metáfora del rebaño y habla de “la mies que está sin segadores”. Ya no es solo la acción de ayudar, de dar de comer, sino también de “orar al dueño de la mies” que envíe operarios a su mies.
¡Falta mano de obra! Falta gente que sea sensible a esa realidad y quieran hacer algo por los demás.
Jesús va formando un grupo de personas que estén dispuestos a seguirle. Un grupo que además no puede ser más heterogéneo: cuatro pescadores, un recaudador de impuestos y de mala fama, un mercader y celoso con tendencia al fanatismo que dudaba de todo y uno que era muy poco de fiar y que terminará traicionándolo. Pues con esos individuos puso en marcha Jesús su proyecto de extender la Buena Noticia del Reino de Dios. ¡Hay que estar locos o creer mucho en Dios y en las personas!
Dice el evangelio que Jesús elige a doce, cuyo número recuerda a los doce hijos de Jacob y a las doce tribus de Israel. Con ello lo que quiere indicar Jesús es que va a comenzar un nuevo pueblo De Dios. En cualquier caso es un número simbólico sin más importancia.
A estos les da una tarea que deben llevar a cabo y además desde la gratuidad porque lo que han recibido gratis lo deben dar gratis. Pero les dice “no toméis el camino de los paganos ni entréis en ciudad de samaritanos, más bien id a las ovejas descarriadas de Israel”. Esa prohibición resulta un poco hiriente y poco comprensiva. ¿A qué se debe? Vamos primero a recuperar a los perdidos. Se debe a que los judios acusan a los cristianos de haberse separado de Israel por culpa de Jesús y están resentidos con él porque lo creen despreocupado de su pueblo. Cosa que no es verdad. Lo que pasa es que Jesús es muy libre y además no solo habla, sino que actúa en favor siempre de la gente. Y además no es tan cumplidor de las normas a rajatabla como les pasa a ellos.
La tarea es “id y proclamad que el reino de los cielos esta cerca”. ¿Eso qué quiere decir? El reino es el proyecto de vida que se trazó Jesús pensado en la gente, su pueblo, los pobres, de manera que quien le siguiera a él debía saber que había que trabajar por un mundo mejor. Por eso les habló de “curar enfermos, limpiar leprosos, echad demonios…”. Es decir poner nueva vida en la sociedad. Eso traducido al lenguaje de hoy sería tener actitud positiva y solidaria, sanadora para con la gente, sanar y curar enfermos, preocuparse de la salud de la gente, sacar a muchos de situaciones límite de dependencia, esclavitudes modernas, que han llegado ahí por fragilidad humana o por problemas no capaces de resolver, o simplemente les fue mal y no levantan cabeza y se agarran al juego, la bebida, etc.
Hoy son muchos los que sentimos que en nuestra sociedad hay un choque entre el progreso y el desarrollo espiritual. Hemos perdido muchos valores y muchos se han empobrecido con el dinero, con las cosas creyendo que ahí esta la felicidad y viven para tener más y más. Hay muchos hombres y mujeres perdidos sin encontrar el sentido a su vida, siempre corriendo en una intensa actividad y sin saber disfrutar de la vida. A los hombres y mujeres de hoy se les olvida que lo que salva en la vida no es ni el confort ni la electrónica, ni estar todo el dia enganchados a las redes sociales. Lo único que salva y da vida es el amor y mientras no volvamos a eso estamos perdidos.
Y tristemente nuestra sociedad es cada vez menos solidaria y más egoísta, nos cuesta hacer algo por los demás. Se nos olvida que Dios y la vida nos dieron tanto gratis que debemos darlo gratis y ayudar a los que están peor o se desenganchan de la vida y empiezan a pasar necesidad. Todo eso es hacer Reino y esa es la tarea que Jesús quiere poner en nuestras manos.






